
CIBERPOLÍTICA EN LA DOMINICANA
Discurso ciberpolítico de Leonel Fernández
La republica Dominicana como todos los países del mundo esta situada en una realidad de cambios y de globalización, en la cual intercambia en el ciberespacio con países de alto desarrollo, un desarrollo al cual aspira y para ello debe escalar por sus propios andamios.
Discurso ciberpolítico de Leonel Fernández
La republica Dominicana como todos los países del mundo esta situada en una realidad de cambios y de globalización, en la cual intercambia en el ciberespacio con países de alto desarrollo, un desarrollo al cual aspira y para ello debe escalar por sus propios andamios.
En medio de esto gravita la toma de decisiones de importancia desde el tren gubernamental que hoy esta mediado por la tecnología de la información que genera una forma transparente de la gestión pública y una comunicación participativa.
En la política de hoy el cielo se pinta de diversos colores, y estos tienen matices especiales, uno de ellos es un proceso complejo, el cual lo identificamos como ciberpolítica.
No es raro en medio del Internet hallar a personas haciendo proselitismo político, o sea hacer política en la red, lo que es llamado el cibereractivismo, pero en el momento en que el estado da acceso a los ciudadanos y ciudadanas para participar de diálogos, obtener informaciones y servicios empleando los espacios u herramientas tecnológicas se convierte en un gobierno electrónico.
Hay que insertar en la discusión de la realidad Dominicana el tema del gobierno electrónico y una sociedad en la cual haya una transformación cultural de cara a la tecnología de la información, la sociedad del conocimiento.
Enmarcados en todo lo dicho anteriormente tenemos que referirnos al discurso ciberpolítico de Leonel Fernández, quien desde su visión presidencial ha luchado por llevar los avances cibernéticos a todos los aspectos en que desenvuelve nuestra sociedad, es decir, lo social, lo educativo, lo económico y cultural
Como mandatario no ha sido un hombre situado de espaldas al color del humo que produce el fuego tecnológico que esta quemando el mundo y nuestro planeta del cual tiene ideas que pueden interpretarse diciendo que: “el planeta se ha tras-formado en una especie de unidad integrada, donde la distancia desaparece y las fronteras se desvanecen, dando origen a un mundo de imágenes al instante, de Internet, teléfonos celulares y tarjetas de crédito.” Gracias a la globalización somos una aldea enlazada en el ciberespacio.
Podemos apuntar que los retos del hoy, están caracterizados por la globalización tecnológica de la política y la economía, así como por el fin de la geografía, en cuanto a ser soporte físico de la comunicación, esto induce al político del presente a interpretar y comprender a cabalidad que son otros aromas los que vienen de Francia y de cada rincón del mundo, es decir no solo son buenos los perfumes franceses, otras también se están enrolando, y si no lo hacen se quedaran atrás.
Merejo reflexiona y dice en su libro, el cual estamos analizando, algo importante dentro del campo político mundial y nos pertenece a nosotros como país y es que la movilidad electrónica es la estrategia que debe seguir todo político que pretenda llegar al poder, al menos que sienta placer en quedarse rezagado.
Abocarse a ser participes del Internet y el ciberespacio nos proyecta a ser personas del futuro, un futuro alumbrado por una nueva forma de democracia electrónica o ciberdemocracia.
Leonel A. Fernández R. ha dado razones para ser considerado como un ciberpolitico destacado y en nuestro patio, la Republica Dominicana, es el más importante, muestra de ello basta lo expresado en la introducción del libro: La República Dominicana. Preparación para el mundo interconectado (2004: 11), Fernández escribe que: "El surgimiento de la sociedad de la información supone un cambio de paradigma en el modelo de desarrollo económico, social, político, cultural y tecnológico de las naciones que la adoptan."
Desde su punto de vista tenemos planteado un reto de asumir una nueva ideología de nación la cual es para muchos una fabula en medio de un país que la falta de infraestructura básica, como buenas carreteras, acceso al agua potable y un sistema eléctrico confiable es pan nuestro de cada día, junto a los incesantes problemas de múltiples índoles en el conglomerado que nos acosa cada amanecer.
Es cuesta arriba llegar a comprender esto al hombre común que busca expandir su libertad, es decir tener la oportunidad de desarrollarse, que sus carencias estén resueltas y pueda realizarse dignamente en una sociedad, para el no tiene sentido hablar de tecnología de la información en una coordenada donde las cosas confluyen complicando su lucha por la vida.
El ser dueños de un basto tesoro de información no va de la mano efectivamente con el discurso de Fernández, el cual sigue diciendo en esa introducción que "teniendo en cuenta la brecha digital…. podría asegurarse que en el mundo moderno los seres humanos se dividen en dos: los que tienen acceso y los que no tienen acceso a las redes de información".
El discurso de Fernández Reyna es muy rico pero no puede pretender aplicar este paradigma de manera mecánica a nuestra sociedad, puesto que la inserción de la tecnología de la información no es el medio sino uno de tantos sobre los cuales debe enfocarse los esfuerzos de una nación que , con las implicaciones de la sociedad, debe enfrentar : la pobreza, la escasez de oportunidades económicas y las privaciones sociales sistemáticas, para alcanzar una mejoría en el desarrollo y las libertades del pueblo, como lo expresa el discurso de Amartya Sen sostenido en 1999.
La teoría sobre el desarrollo y la libertad de Amartya Sen no tiene desperdicio cuando precisa: "En otros casos, la privación de la libertad está estrechamente relacionada con la falta de servicios y atención social público, como la ausencia de programa epidemiológico o de sistemas organizados de asistencia sanitaria o de educación o de instituciones eficaces para el mantenimiento de la paz y el orden.
Sin embargo, el actual presidente de la republica reconoció el fracaso de nuestro Estado, ya que ninguno de los presidentes que ha tenido el país ha logrado modernizarlo, pese a que un gobierno electrónico aumentaría la eficacia y la transparencia.
Decimos esto porque de forma electrónica una persona podría acceder a la salud, por ejemplo, consultando a su medico el cual se halla a kilómetros de distancia el cual no le suministra la atención personalizada pero le ayuda con el problema, o se le informa para acudir. De igual manera estarían a su disposición los servicios públicos, dando información a la nación a través de portales en la red, y otros medios, pudiendo ser más interactivo y participativo en las decisiones que se toman desde el gobierno.
Lo que no deja entrever su discurso es que de acuerdo a cómo se va perfilando nuestro país, estamos asistiendo a un engendro social que nos dice que somos una sociedad indefinida, que no somos plenamente modernos, ni postmodernos o sociedad tecnológica de la información y que tenemos mucho de premodernos, en la forma de hacer política y de abordar los problemas sociales, que aun son permeados por el patrimonialismo y el clientelismo de la forma hacer política en el país.
La aplicación de la estrategia propuesta de un gobierno electrónico y una sociedad tecnológica tiene diversas dificultades, para que podamos pasar de ser simples dominicanos consumidores de los servicios públicos vía Internet o telefonía. Se requiere de inversión seria en la educación y en ética digital para luchar por la eficacia y la transparencia en todos los procesos sociales mediados por la tecnología computacional. Esto necesita voluntad política y educativa adecuada.
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